Los Diablos Rojos del México, los actuales campeones de la Liga Mexicana de Beisbol, dieron una demostración de fuerza este domingo al barrer a los Olmecas de Tabasco en su último juego de la temporada regular 2025, dejando un marcador de 10-8. En el vibrante ambiente del Diamante de Fuego, la Pandilla Escarlata se mostró implacable, acumulando en total 18 imparables, entre ellos un emocionante jonrón.
¡A Barrer Se Dijo! El Rugido Ofensivo en el Diamante de Fuego
Fue un partido que comenzó con un explosivo rally de seis carreras en el segundo inning, seguido de tres más en un quinto episodio que dejó huella. Con esta victoria, los Diablos Rojos reafirmaron su objetivo de lograr el bicampeonato, y bajo la dirección del manager Lorenzo Bundy, demostraron nuevamente su impresionante capacidad ofensiva, alcanzando su partido número 29 de la temporada en el que anotan 10 o más carreras.
La estadística habla por sí sola: esta formidable franquicia ha establecido un récord de 29-0 cada vez que logra cifras de doble dígito en su score, lo que refleja no solo su habilidad, sino también su consistencia en el juego.
Gamboa y Marmolejos: Los Artífices del Festín Ofensivo
El capitán Juan Carlos Gamboa se destacó en el campo, consiguiendo un impresionante desempeño al irse de 3-3, con dos anotadas y una impulsada. No se quedó atrás José Marmolejos, quien brilló intensamente con su registro de 4-4, que incluyó el único jonrón de la tarde y dos carreras producidas. Además, Allen Córdoba y Carlos Pérez se unieron al festín con dos remolcadas cada uno.
El entusiasmo en el estadio fue palpable, con cada batazo resonando entre los aplausos de los aficionados. Aunque este fue el último juego de la campaña regular en el Alfredo Harp Helú, los Diablos Rojos tienen la mirada fija en los playoffs, donde esperan seguir brillando.
Hall: Solidez en el Montículo; Samayoa: Noche Agridulce
En el montículo, el abridor Brooks Hall se llevó el triunfo tras ofrecer una sólida actuación de cinco entradas, permitiendo solo seis hits y dos carreras limpias, lo que cimentó la victoria de su equipo. Por el contrario, José Samayoa de los Olmecas enfrentó un día difícil, cargando con la derrota tras solo 1.1 innings en los que aceptó nueve hits y seis carreras, lo que dejó a su equipo sin capacidad de reacción.
Con toda la emoción aun vibrando en el aire, los Diablos Rojos se preparan para cerrar la temporada regular con una serie de tres partidos consecutivos como visitantes contra los Bravos de León, donde sin duda buscarán llevar su momento de gloria al siguiente nivel en los playoffs.
Rumbo a León: El Último Asalto Antes de la Guerra Definitiva
El camino hasta aquí ha sido arduo y lleno de desafíos, pero con la sólida actuación de su plantilla y el apoyo incondicional de sus aficionados, los Diablos Rojos están listos para enfrentar lo que venga, convencidos de que su historia de éxito todavía tiene muchos capítulos por escribir.







































